La experiencia del Dakar 2012, siempre única y subjetiva, deja múltiples sensaciones a todos los que la viven. Todos coinciden que este año la densidad y la variedad del programa crearon condiciones de total aventura: las exigencias de la resistencia sin la monotonía, una competencia que mantiene a sus actores en un estado de trascendencia, suntuosas panorámicas que se transforman en pretextos de trozos de valentía.
La experiencia del Dakar 2012, siempre única y subjetiva, deja múltiples sensaciones a todos los que la viven. Todos coinciden que este año la densid... Ver más